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METODOLOGÍA MULTIVARIANTE PARA MEDICIÓN DE LA VULNERABILIDAD GLOBAL Contextos urbanos menores-zona de Esquilán-Cochabamba


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1 METODOLOGÍA MULTIVARIANTE PARA MEDICIÓN DE LA VULNERABILIDAD GLOBAL Contextos urbanos menores-zona de Esquilán-Cochabamba Huáscar Bolívar Vallejo Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba-Bolivia (UMSS) Instituto de Investigaciones de Arquitectura y Ciencias del Hábitat Directora del IIACH: Dra. Arq. Graciela Landaeta Rodríguez RESUMEN La posibilidad de medición de la vulnerabilidad ha estado por mucho tiempo en la mesa de las discusiones científicas, exhibiendo un escenario dual que debate sobre su viabilidad y pertinencia o, por el contrario, su inviabilidad. No obstante lo que no entra en discusión es que de darse esa posibilidad los resultados traerían muchos beneficios en cuanto la reducción de los efectos e impactos por desastre, pues dejarían la posibilidad de visualizar posibles escenarios de riesgos futuros para las ciudades, que tendrían que ser resueltos a través de una planificación prospectiva basada en la reducción de la vulnerabilidad. En esa perspectiva, proponemos el desarrollo de un método multivariante para la medición de la vulnerabilidad global aplicado en un contexto urbano menor, con el propósito de lograr una diagnosis cercana de los problemas que hacen a su desarrollo, para posteriormente esbozar algunas líneas para el ejercicio de una planificación urbana prospectiva. Palabras clave: Vulnerabilidad Global, Planificación Urbana, Riesgos de Desastre ABSTRACT The possibility of measuring vulnerability has been at the table of scientific debates for a long time while displaying a dual scenario with regard to the discussing of its viability and relevancy or, on the contrary, its non-viability. However, what doesn t enter into discussion in the case of given this possibility is that the outcomes would bring many benefits such as the decrease of the effects and impacts caused by disasters since the chance of visualizing possible future risk scenarios for the cities would be left behind inasmuch as they would be resolved through a prospective planning based on reduction of vulnerability. In that perspective, we propound to work out a multivariate method to measure global vulnerability applied in a smaller urban context with the purpose of achieving a close diagnosis of the problems concerning the development in order to subsequently outline some guidelines for the exercise of a prospective urban planning. Keywords: Global Vulnerability, Urban Planning, Disaster Risks

2 1 INTRODUCCIÓN Muchas ciudades en América Latina enfrentan serios problemas concernientes a sus bajos niveles de desarrollo relacionados en paralelo con sus elevados niveles de vulnerabilidad. En el afán de entender este fenómeno muchos gobiernos y autoridades en planificación se han enfocado históricamente en el tratamiento de las vulnerabilidades de orden físico, principalmente, bajo la óptica sesgada de que las debilidades de las ciudades y sus sociedades están subordinadas a las inclemencias de las amenazas, pensadas éstas en el rango de amenazas naturales. Con el tiempo esta forma de ver el problema ha ido cambiando desde la nueva concepción de la Gestión del Riesgo, basada fundamentalmente en entender a los fenómenos de desastre como procesos y no como resultados, ampliando la noción de la vulnerabilidad más allá de los aspectos físicos y entendiendo que las amenazas van más allá de los aspectos estrictamente naturales. En ello se ha visto la necesidad de valorar la vulnerabilidad en su concepción global. Sin embargo la posibilidad de valoración de la vulnerabilidad, o de medición en un sentido más positivo, ha estado por mucho tiempo en la mesa de las discusiones científicas, exhibiendo un escenario dual que debate sobre su viabilidad y pertinencia o, por el contrario, la inviabilidad de ese ejercicio. Enmarcados dentro el grupo de investigadores y cientistas sociales que aseveran la viabilidad y pertinencia de la medición de la vulnerabilidad, y basándonos también en investigaciones propias sobre la transformación cualitativa de la vulnerabilidad (Bolívar, 011) y en el método multivariante para la medición de la Vulnerabilidad Global (Bolívar, 015), el presente artículo pretende demostrar la viabilidad de la medición de la vulnerabilidad en su concepción global y, mas allá aún, verificar sus propósitos de uso prospectivo para un mejor ejercicio de la planificación urbana a largo plazo con reducción de la vulnerabilidad. En ello, nuestro artículo se estructura en cuatro partes esenciales: una primera de carácter introductorio en la que se exponen los antecedentes problemáticos y justificativos de la investigación, así como los objetivos de la misma, la hipótesis que la sostiene y el abordaje metodológico empleado; una segunda que aborda el escenario problemático de estudio (Esquilán y su relación con el contexto metropolitano) desde la perspectiva histórica alusiva a los desastres y la vulnerabilidad; una tercera en la que se presenta el método multivariante y se define la caracterización, medición y diagnóstico de la Vulnerabilidad Global de la zona de estudio a través de la aplicación y verificación del método multivariante; y una cuarta y última parte destinada a las reflexiones y conclusiones finales. PRESENTACIÓN DEL PROBLEMA Y JUSTIFICATIVOS DE LA INVESTIGACIÓN En el entendido que convencionalmente se asimila a los riesgos de desastre y los propios desastres como el producto de la amenaza por la vulnerabilidad y que en la mayoría de los casos no es posible trabajar sobre las amenazas -especialmente cuando éstas son de origen natural-, estudios recientes coinciden en que en América Latina la vulnerabilidad es un factor clave no resuelto en esa ecuación y profundizan que la vulnerabilidad en sí es precisamente un conjunto de vulnerabilidades conexas que interactúan entre sí y que su debilitamiento general proviene en su gran mayoría de la desarticulación de esas vulnerabilidades consideradas en el rango de factores. Esos factores que hace referencia la vulnerabilidad global son (con base en la propuesta de Wilches-Chaux, 199; 1998 y 007): el físico-estructural, el económico, el ecológico-ambiental, el técnico y el social, consignándole a este último los factores político- institucional, educativo, ideológico-cultural y relativos a la organización social. A pesar que en muchas instancias de gestión existe plena conciencia de este problema, buena parte de los países en vías de desarrollo hacen pocos esfuerzos en reducir los estados de vulnerabilidad en cada factor y mucho menos esfuerzo aún en articular estos factores de manera fluida, interconectada y equilibrada. Ahondando más en el problema, existe también al interior de las instancias de gestión, y en un grueso grupo de la comunidad científica, el empeño por señalar que la medición de la vulnerabilidad no es pertinente debido a su estado efímero, cambiante y susceptible a interpretaciones disímiles por su relación con la intensidad oscilatoria del riesgo, pues este último es también susceptible a percepciones disímiles precisamente por la vulnerabilidad diferenciada que expone la sociedad heterogéneamente diversa ante la adversidad. En ese sentido, muchos investigadores han manifestado su preocupación sobre la pertinencia o no de medir la vulnerabilidad desde el ámbito de los desastres, sobre su utilidad y sobre si ésta puede ser

3 verdaderamente cuantificable (Cardona, 007). Desde una postura personal y basados en la experiencia de posibilidades que la propia teoría nos sugiere, consideramos que la medición de la vulnerabilidad es posible y pertinente con fines diagnósticos, de seguimiento y monitoreo, de manera que esta práctica permita la toma de decisiones más acertadas en el ejercicio de la planificación urbana. En anteriores investigaciones habíamos introducido un nuevo concepto: la transformación cualitativa de la vulnerabilidad (Bolívar, 011; 015). Con este concepto complejizamos aún más el escenario de la cuantificación de la vulnerabilidad, pues consideramos que ésta era susceptible a no sólo ser medida en un corte temporal definido y sólo sobre variables conocidas en ese momento, sino también a ser medida en la dimensión espacio tiempo y sus posibles mutaciones. Asumimos a la dimensión cualitativa como aquella parte de la vulnerabilidad que, además de ser distinta a través del tiempo, es capaz de mutar a un rango de vulnerabilidad desde un estado anterior en el cual podría no haber sido considerada como vulnerabilidad, o no haber sido percibida como tal. En forma más explícita, la dimensión cualitativa de la vulnerabilidad vendría a ser aquel espacio-tiempo en el que lo que no es considerado como vulnerabilidad o indefensión en un momento, pasa a convertirse en vulnerabilidad con nuevas características que la definen como vulnerabilidad transformada. Lo cualitativo en la vulnerabilidad sería aquello capaz de involucrar un cambio en su estructura, aquello que se transforma al momento en que aparecen en la vulnerabilidad nuevas características que la definen como distinta a través del tiempo; en otras palabras: nuevas variables cualicuantitativas de la vulnerabilidad. Si bien es complejo el escenario de la mensura de la vulnerabilidad, es importante considerar que su medición, o valoración, resulta imprescindible a la hora de establecer los niveles de riesgo en la ecuación (Riesgo = Amenaza x Vulnerabilidad), mucho más cuando ese riesgo implica la posible evolución de su estado al desastre mismo. Por lo tanto, arrimándonos a la posición de Omar Darío Cardona (007), la medición de la vulnerabilidad con fines de proxies o seguimiento permitiría a las instancias de gestión y toma de decisiones diseñar planes, programas y proyectos con visiones más sostenibles, puesto que, en la lógica de una sociedad en desarrollo, trabajar en la reducción de la vulnerabilidad (a través de inversiones para la reducción de la misma) es un sinónimo de trabajar en pos de la sostenibilidad. A todo ello, valdría la pena preguntarse: Cómo es posible reducir los niveles nocivos en un factor de la vulnerabilidad sino sabemos cuanto mide, equivale o el peso que tiene? En otras palabras: Cómo podemos realizar una gestión del riesgo efectiva si no podemos medir (diagnosticar) la vulnerabilidad? Y Cómo podemos pretender reducir el riesgo si no sabemos el grado de vulnerabilidad que debemos reducir? Estas preguntas justifican con creces la necesidad de profundizar más sobre la pertinencia de la mesura de la vulnerabilidad. En ese sentido, avanzando sobre nuestras investigaciones acerca del estado del conocimiento científico entorno a la vulnerabilidad global, introducimos en este artículo la aplicación del método multi-variante propuesto para verificar el estado y tipo de relacionamiento de los factores de la Vulnerabilidad Global. OBJETIVOS El artículo que se propone tiene por objetivo principal diagnosticar la vulnerabilidad global manifestada en la zona de Esquilán a través del método multivariante, con el propósito de delinear criterios prospectivos para un mejor ejercicio de la planificación urbana a largo plazo con reducción de la vulnerabilidad. Paralelamente se plantean cuatro objetivos específicos: (1) Identificar estratégicamente sucesos de interés relacionados a problemas de desastres en Esquilán en una línea de tiempo de 0 años, comprendida entre 199 y 01; () Caracterizar los factores de la Vulnerabilidad Global presentes en la zona; () Diagnosticar el estado de la Vulnerabilidad Global e (4) identificar los caminos dinámicos que podrían seguir a futuro los diversos factores de la V.G. en el esquema espacio-tiempo. 4 METODOLOGÍA El desarrollo de nuestros objetivos fue acompañado por la adopción de métodos cualitativos y cuantitativos, debido al carácter múltiple planteado tanto en el problema como en los justificativos del proyecto. El desarrollo del primer objetivo específico necesitó de una minuciosa revisión bibliográfica históricahemerográfica y actualizada, así como de la encuesta estructurada a pobladores de la zona e instancias

4 pertinentes de gestión y planificación. Por su parte el segundo objetivo específico se convirtió funcionalmente en el punto de relación entre el primero y los últimos dos. La información básica conseguida en el segundo objetivo provino de la aplicación de técnicas de campo, el relevamiento, la sistematización de patrones y entrevistas a personajes y grupos clave. La investigación a partir del segundo objetivo específico tuvo un carácter esencialmente cuantitativo y adoptó la sistematización de la información para generar metodológicamente la identificación de indicadores de cada factor de la vulnerabilidad; el monitoreo de datos verificables en base a estadísticas, datos significativos, recuentos y otros, se constituyeron en las técnicas aplicadas para este fin. Desde una perspectiva general, nuestra investigación fue esencialmente de modalidad empírica, siendo caracterizada por la descripción del escenario de estudio en sus facetas situacionales y causales, por lo que se planteó un tipo de investigación descriptiva para el primer objetivo, ya que abordó el problema desde la descripción de una realidad a partir de los esquemas conceptuales de la Vulnerabilidad Global, y de tipo explicativa-analítica para los objetivos posteriores, porque estableció relaciones causales y de interconexión entre los diversos factores de la vulnerabilidad global. 5 HIPÓTESIS Desde el enfoque de nuestra investigación, se plantea que la Vulnerabilidad es susceptible a incrementar, mantener o reducir sus niveles en tiempo y espacio, empero, en una suerte de cambio dinámico, es susceptible también a transformarse cualitativamente en su propia estructura dentro la dimensión espaciotiempo, al punto de derivar no sólo en la variación de niveles diversos cuantificables, sino en la mutación de nuevas formas cualitativamente dinámicas susceptibles también a su cuantificación. En este artículo nuestra hipótesis de trabajo asevera que la valoración y reducción de la vulnerabilidad son posibles a través de la medición y nivelación en positivo de cada uno de los factores que componen la Vulnerabilidad Global, dentro las consideraciones metodológicas de Tamaño, Ubicación, Longitud, Resistencia y Conexión, propias del método multivariante propuesto. 6 CASO DE ESTUDIO El escenario urbano menor elegido para la puesta en marcha del método multivariante se constituye en la zona de Esquilán, perteneciente al municipio de Colcapirhua (Cochabamba-Bolivia), municipio desarrollado dentro el eje de conurbación de la RMK, entre las ciudades de Quillacollo y Cercado desde el sector de Coña Coña (Km. 5,5) hasta el de Piñami (Km. 10), corresponde jurisdiccionalmente a la 5ta. Sección de la provincia de Quillacollo y pertenece a la unidad fisiográfica y subregión del Valle Central de Cochabamba. Según datos del PDM ( ) y el PLANUR (00-01), insertos en el Diagnóstico Integral Participativo del Municipio de Colcapirhua (009), está entre los paralelos 17º 1 0 y el 17º 5 0 de latitud sud y entre los meridianos 66º 11 0 y 66º de longitud Este. La extensión territorial de Colcapirhua es de,10 Km, estructurándose en 5 Distritos administrativos (A, B, C, D y E), considerándose los Distritos B, C y D como urbanos y los Distritos A (al norte) y E (al sur) como rurales; este último es el Distrito que alberga a Esquilán, con una extensión territorial promedio de,10 Km. Debido a su condición rural y las paradojas urbanas que suceden en él es que se suscitan muchos problemas ambientales y de riesgos no resueltos, habiéndose registrado múltiples sucesos de desastres asociados a la amenaza de la informalidad urbana, a la descoordinación administrativa, a la ausencia de planificación y a la debilidad y descoordinación de otros factores de la Vulnerabilidad Global. 7 EL ESCENARIO PROBLEMÁTICO DE LA METRÓPOLI KANATA Y LA ZONA DE ESQUILÁN A partir de 1990, la embrionaria Región Metropolitana de Kanata 1 sufrió severos efectos e impactos por el desencadenamiento de fenómenos naturales y no es de extrañar que las zonas con mayor vulnerabilidad hayan sido las que mayores daños presentaron ante esas situaciones. 1 Metrópoli Kanata, recientemente nombrada así por Ley 5 de 7 de Marzo de 014 (Ex metrópoli de Cochabamba, y desde nuestro punto de vista todavía embrionaria región metropolitana), con una población de habitantes en 01 (INE, 01), se encuentra en la actualidad compuesta por 7 municipios (Sacaba, Cercado, Colcapirhua, Quillacollo, Vinto, Sipe-Sipe y Tiquipaya, llegando a sumar un total aproximado de 4 km lineales de extremo a extremo).

5 Es importante resaltar que a medida que la metrópoli creció también se intensificaron los sucesos de desastre. La densificación produjo que los elementos vulnerables expuestos sean mayores, a tiempo de generar también mayor vulnerabilidad física (sociedad-territorio) debido a las transformaciones que se realizaron en el contexto inmediato, con capacidad de producir amenazas y riesgos en cadena. Con el paso del tiempo los sucesos de desastre sucedieron con mayor frecuencia y muchos de ellos se repitieron en un mismo lugar, lo que dice mucho sobre una vulnerabilidad incremental, baja resistencia y, sobre todo, baja resiliencia. Este fenómeno se debió principalmente a que muchas de las urbanizaciones que en la actualidad son consideradas en el rango de formales se iniciaron en el rango de informales, en zonas despobladas con riesgo de inundaciones y desbordes, situación que en la actualidad puede esbozar un escenario urbano en el que los aspectos relacionados a la tenencia y la propiedad (de tipo dominial, en alusión a Clichevsky, 000) han sido resueltos y no así los aspectos urbanos relacionados a los la gestión del riesgo propiamente. Las diferencias en los pesos poblacionales y económicos en los distintos municipios jugaron un papel preponderante en la cantidad de los desastres suscitados en cada uno de ellos y en la dureza de los efectos e impactos por desastre. Veamos los gráficos 1 y : Gráfico N 1 Cantidad de desastres suscitados en la Metrópoli de Kanata entre 199 y 01 Elaboración propia con base en Bolívar 011, 015. Gráfico N. Efectos que corresponden a la cantidad de viviendas afectadas entre 199 y 01 Elaboración propia con base en Bolívar 011, 015.

6 Apelando a una modelación del embrionario escenario de principio del siglo XX, de lo que hoy se conoce como la metrópoli Kanata, y haciendo una relación de lo que fueron los sucesos de desastre de origen hidrometeorológico en el periodo , se puede observar que la gran mayoría de éstos se dieron fuera de lo que la mancha urbana representó a principio de 1900 (nodos dispersos). Esto refuerza tres planteamientos fundamentales: (1) que los desastres se incrementaron a medida que la mancha urbana creció, () que no existió una planificación Ex ante y oportuna para el desarrollo urbano de lo que se define como metrópoli Kanata y () que los sucesos de desastre se consideraron como tales porque los efectos e impactos de los fenómenos hidrometeorológicos se manifestaron sobre elementos vulnerables expuestos y no sobre campos de cultivos o áreas rústicas como sucedió en el pasado. Veamos gráficamente esa situación: Gráfico N. Eventos de desastre expresados en mapas simultáneos 1900 y 016 Nodos urbanos de principio de Siglo XX y Borde metropolitano 016 Elaboración propia con base en información geográfica de PROGEO (Programa de Geografía IIACH-UMSS). 7.1 El caso de Esquilán-Colcapirhua Entrando en tema, la zona de Esquilán es un ejemplo recurrente de problemas de desastre que se relacionan con la descoordinación administrativa y la ausencia de planificación prospectiva a nivel metropolitano, además es también un ejemplo recurrente de debilidades en cuanto al control municipal del uso del suelo y problemas ambientales, a lo que habría que agregar la debilidad de otros factores de la Vulnerabilidad Global sobre los cuales no se ejercen acciones de hecho, como el educativo y el cultural en temas relacionados a los riesgos; de ahí la pertinencia de su estudio como modelo de implementación del método multi-variante. A lo largo de estos últimos años se han registrado en esta zona numerosos casos de desastres, caracterizados por inundaciones y anegamientos con la pérdida y destrozo de viviendas por desbordes de los ríos Rocha, Pampa Mayu, Chijllawiri y Tamborada en lo que corresponde al aspecto físico-estructural, así como la alteración negativa de muchos otros factores de la Vulnerabilidad Global, como el ambiental, el económico, el institucional, el social y otros. A continuación se presenta una lista de eventos de desastres de origen hidro-meteorológico y la magnitud de estos en la zona de Esquilán:

7 En 1997 fueron más de 0 de viviendas afectadas En 000 más de 0 viviendas afectadas En 001 se repitieron en 4 oportunidades las inundaciones ese mismo año y fueron más de 70 viviendas afectadas y varias perdidas completamente. En 006 se repitieron en oportunidades las inundaciones y fueron más 60 viviendas afectadas. Barrios vecinos en Sumumpaya y Santo Domingo también se inindaron. En 007 se repitieron en oportunidades las inundaciones y fueron más de 40 viviendas afectadas. En 008. En el caso de Colcapirhua (y parte del Cercado), las zonas de Sumumpaya y Esquilán Grande fueron las más afectadas con el violento desborde de los ríos Rocha (alimentado por el río Tamborada), Pampa Mayu y Chijllahuiri el de febrero de 008, dejando un saldo de 00 familias damnificadas, muchas de las cuales perdieron su vivienda. En el barrio de Esquilán Grande, de 86 familias afectadas fueron que se quedaron sin vivienda. Luego del suceso, quedaron por varias semanas alrededor de 40 familias viviendo en carpas precarias. En 009 fueron más de 0 viviendas afectadas por inundación y muchas vías quedaron anegadas e intransitables por varios días. En 010 fueron más de 5 viviendas afectadas por inundación En 011 más de 5 viviendas afectadas por inundación Por último en 01 (fecha hasta la cual producimos esta información) fueron más de 0 viviendas afectadas por inundación. Observemos gráficamente esa situación: Gráfico N 4 Cantidad de viviendas afectadas en Esquilán durante el periodo Fuente: Elaboración propia con base en Bolívar 011, 016. Una vez sucedidos los desastres en Esquilán, los procesos históricos de estos acontecimientos evidenciaron las lentas y descontextualizadas acciones institucionales (muchas veces de intervención parcial en el problema, como también inconclusas) que no permitieron el restablecimiento de la comunidad por lo menos a su estado anterior en el corto plazo, manifestando fallas en el factor institucional de la vulnerabilidad. Por otra parte, estos sucesos dejaron también al descubierto la debilidad del factor político en cuanto al escuálido compromiso preventivo y prospectivo por reducir la vulnerabilidad en el momento oportuno, es decir, antes que se presenten los fenómenos. La idea de que lo peor ya pasó y que el desastre no se volverá a presentar fue el ingenuo consuelo desde la óptica cultural que no permitió reinterpretar los nuevos estados de la vulnerabilidad, siendo la experiencia del suceso tan sólo el medio para verificar estados de la vulnerabilidad al fenómeno presentado y no así para reinterpretar los riesgosos escenarios futuros, raramente vislumbrados cuando el enfoque de la emergencia es el que predomina en el tiempo presente. Por otra parte, la ausencia de programas e instrucción básica en gestión de riesgos desnudó altas debilidades en al factor educativo a diferentes escalas. Todo ello, en combinación con el debilitamiento del factor económico por las pérdidas luego del desastre y por el uso de recursos económicos no siempre acertados destinados sólo en las acciones para el restablecimiento de las

8 condiciones físicas y ambientales (algunas), no han hecho otra cosa que incrementar la vulnerabilidad y transformarla a pasos más veloces que las pasivas acciones en prevención. A pesar de haberse registrado algunas inversiones económicas de parte del municipio en los últimos años, dirigidas principalmente al ensanche y pavimentado de algunas calles, a canalizaciones y a otros servicios básicos a nivel parcial, la zona de Esquilán presenta en la actualidad un ambiente insalubre, donde los malos olores y la mala calidad del aire son permanentes, donde el recurso suelo es extremadamente frágil por el consumo excesivo de material por la industria ladrillera (49 en total) y por la propia urbanización informal que se provee de los recursos del entorno para la construcción y consumo energético. En ello, Esquilán tampoco se libra de elementos tanto internos (fabricas de ladrillo, los ríos contaminados, etc.) como externos (contaminación atmosférica de la Av. Blanco Galindo, aguas servidas de barrios vecinos, a manera de ejemplo) que afectan a la población en términos de salubridad y seguridad física. Y si bien las situaciones de desastre son mucho más sentidas de manera puntual cuando los problemas hidrológicos se presentan, es obvio que esta zona presenta permanentemente otros problemas de desastre, entre pequeños y medianos, que deben hacerse visibles y ser contextualizados y analizados desde la perspectiva global. 8 FACETAS MÁS IMPORTANTES DEL MÉTODO MULTI-VARIANTE Comencemos por indicar que la V.G. -propuesta por Gustavo Wilches-Chaux ya en 199 en representación de la RED - está compuesta por las siguientes Dimensiones: física-estructural, económica, ecológicaambiental, técnica y social, consignándole a esta última las dimensiones política-institucional, educativa, ideológica-cultural y relativas a la organización social: Gráfico N 5 La Vulnerabilidad es Global y su Estado depende de la debilidad o fortaleza de cada uno de sus factores o dimensiones, así como de la calidad de sus relaciones. LA RED: Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina. Creada en 199 y compuesta por varios intelectuales e instituciones de renombre con sede en distintos países de América Latina, entre los que se encuentran Gustavo Wilches-Chaux, Omar Darío Cardona, Allan Lavell y Andrew Maskrey como sus máximos representantes.

9 No obstante, la propia definición de Vulnerabilidad Global hace alusión a un estado de debilidad, por lo tanto es lógico entender que, además del estado de cada factor, éstos no siempre se encuentran bien relacionados, o que su relación puede ser incluso nula. Gráfico N 6 Gráfico N 7 En ello, definimos a cada factor como dimensiones de la Vulnerabilidad Global, determinadas por el tipo y calidad de variables que inciden sobre cada una ellas. Cada Dimensión es susceptible a desarrollar debilidades por eventos externos (detonantes y/o amenazas) que las definiremos como variables. Esas variables estarán definidas por indicadores, susceptibles también a su valoración y medición. Gráfico N 8 Un grueso grupo de la comunidad científica ha concertado en asimilar la sólida propuesta de Wilches-Chaux (007) sobre la Vulnerabilidad Global en analogía a una Telaraña ; esquema al cual nos sumamos y del cual emprendemos nuestra propuesta.

10 Gráfico N 9 Telaraña de la Vulnerabilidad Global Elaboración propia con base en Gustavo Wilches-Chaux (007) El planteamiento de Wilches-Chaux fue esquematizado bidimensionalmente para entender el estado de la Vulnerabilidad Global en un momento del tiempo y desde la consideración conceptual que asume el estado de todos los factores y sus niveles de relación intrínseca. Sin embargo desde nuestra postura aportamos un poco más: consideramos que un recorte longitudinal en la línea del tiempo en realidad desnuda la vulnerabilidad diferencial entre cada uno de los factores. En ese corte se puede evidenciar que cada uno de los factores se encuentra en realidad desfasado; desfase que hace alusión a la calidad de acciones (positivas o negativas) para la reducción de la vulnerabilidad en cada factor. Veamos gráficamente esa situación analógica: Gráfico N 10 Desfase de los factores de la V.G. en la dimensión espacio-tiempo Elaboración propia Entonces, Qué es lo que sucede en realidad con la Telaraña de la Vulnerabilidad Global en la dimensión espacio tiempo? Hagamos, paso a paso, un giro en perspectiva. Veamos poco a poco cuál es la imagen que obtendríamos si observamos de manera oblicua la situación de la Vulnerabilidad Global en la dimensión espacio-tiempo:

11 Gráfico N 11 Desfase de los factores de la V.G. en la dimensión Espacio-Tiempo Elaboración propia Las líneas de interconexión o relacionamiento que debieran conformar la telaraña en realidad no se llegan a tocar. Lo que debería conformar un conjunto de factores fortalecidos, por el contrario, expone que los factores se encuentran plenamente desfasados y con niveles diferenciados en cuanto a su vulnerabilidad. Por otra parte, lo que debería conformar una telaraña de conexiones fortalecidas a través de los puntos de intersección entre cada línea de relacionamiento no existe en realidad, precisamente por esos desfases en las acciones disímiles con relación al fortalecimiento de cada factor; lo que nos dice sobre la vulnerabilidad diferenciada entre los factores de la V.G. Gráfico N 1 Distanciamiento y desconexión entre las líneas de relacionamiento entre factores de la V.G. Elaboración propia De todo ello, entonces, Cómo se vería la telaraña? o, dicho de otra forma, Cuál sería la condición espacial de la telaraña en la línea del tiempo?:

12 Gráfico N 1 Desfase de las Dimensiones de la V.G. sobre la línea del tiempo Elaboración propia 8.1 Base secuencial para el planteamiento del método multi-variante Algunos de los factores de la Vulnerabilidad Global pueden ser reducidos en el tiempo, otros mantenerse y otros incrementarse, lo que definiría al esquema tridimensional propuesto como un esquema dinámico en la dimensión espacio-tiempo. La clave, entonces, para la valoración de la Vulnerabilidad Global resulta ser la medición de ese estado tridimensional en el espacio-tiempo, donde: 1) la telaraña conceptual bidimensional deja de ser tal, al no encontrar intersecciones entre las relaciones que la componen, ) el tamaño de cada factor determina asimismo un nivel de fortalecimiento o debilitamiento. Cuanto más grande es, mayor es la vulnerabilidad que representa. ) la ubicación en espacio-tiempo de cada uno de los factores determina cualitativa y cuantitativamente las calidad de las acciones en favor de la resistencia y resiliencia que se ejercen sobre cada factor o dimensión de la V.G.. Cuanto más atrás está, significa mayor vulnerabilidad y se encuentra en proporción al tamaño que presenta, 4) la longitud de distanciamiento o acortamiento de cada vínculo de relación debe traducirse en un valor (vectorial) con una escala de medida que reflejaría la calidad de relacionamiento existente entre un factor(es) y otro(s), 5) la expansión o, por el contrario, la contracción de los elementos alusivos a cada dimensión significa el camino hacia el cual transita cada factor, vale decir, si se dirige hacia un escenario ideal, hacia uno deseado, hacia uno NO deseado, o hacia uno incorrecto. Por último, 6) donde esa expresión tridimensional de la V.G. -que expone niveles de fortalecimiento o debilitamiento, niveles de relacionamiento, de posicionamiento, de expansión y/o contracción, direcciones hacia escenarios específicos en la dimensión espacio-tiempo, y niveles de deformación por influencia externa sobre los ejes de relaciones (entendido sobre lo que antes fue considerado como telaraña) o sobre uno o algunos factores de la V.G.- expone, en síntesis, también una resultante general que alude al direccionamiento general de toda la V.G. en la dimensión espacio-tiempo, vale decir, hacia cuál de los cuatro escenarios posibles ( ideal, deseado, NO deseado o incorrecto ) se dirige en conjunto la Vulnerabilidad Global analizada en el tiempo. Este aspecto se tocará más adelante. Sin embargo, para profundizar sobre estos cuatro escenarios, se recomienda revisar Bolívar (011: pp 0-1)

13 9 EL MÉTODO MULTI-VARIANTE EN ESCENA El método propone la identificación y selección de variables consideradas prioritarias por cada una de las ocho dimensiones. En esta investigación se planteó la identificación y selección de cinco variables por cada dimensión, asistidas cada una por tres indicadores. Siguiendo lo que plantea el método multi-variante, es importante señalar que lo que se valora son los niveles de Vulnerabilidad, en otras palabras niveles de debilidad, por lo que la mayor valoración que admite el método (10) es sinónimo de mayor vulnerabilidad, siendo 1 el menor grado de vulnerabilidad admitido. El proceso de aplicación del método es básicamente secuencial, es decir que la información producida en una etapa anterior se convierte en vital para el avance de una etapa posterior. No obstante, esto no quiere decir que su resolución es lineal, sino dialéctica, lo que permite la revisión constante de datos en retrospectiva, con el propósito de ajustar la información obtenida a través de los indicadores con fines verificativos o de actualización. Planteamiento esquemático secuencial del método multi-variante: Identificación de (5) variables en cada dimensión de la V.G. Identificación de () indicadores en cada una de esas variables. Medición de indicadores (Detonadores, activadores y/o amenazas o vulnerabilidades internas y externas) Determinación (medición) del estado de cada factor de la V.G. Determinación del tipo y nivel de relacionamiento entre factores. Diagnóstico del estado de la V.G. Posibles derivaciones de cada factor en espacio-tiempo hacia los cuatro escenarios posibles. Posibles derivaciones de la V.G. en espaciotiempo hacia los cuatro escenarios posibles. Medidas y acciones preventivas para adelantarse a posibles caminos que puede tomar cada factor de la V.G. Bajo ese esquema procedimental, seguidamente se presenta la caracterización de las dimensiones de la V.G. en Esquilán a través de la valoración de variables e indicadores. 10 CARACTERIZACIÓN DE LAS DIMENSIONES DE LA VULNERABILIDAD GLOBAL Síntesis de resultados El área definida para la caracterización se concentró en 15 grandes manzanas definidas por el Instituto Nacional de Estadística, limitando al Norte por la vía férrea, al Sur por los Rio Rocha y Pampa Mayu, al Este por las calles Ceres e Hinojos y al Oeste por la Avenida El Testigo y torrentera Chijllawiri, con una población empadronada en 01 de 1461 pobladores, que habitan en 401 viviendas censadas. Gráfico N 14 Plano de ubicación con relación a la RMK Gráfico N 15 Área de intervención. Zona de Esquilán

14 Elaboración propia con base en PRADO (006) Importante: Debido a la extensión limitada de este artículo, se exponen a manera de ejemplo sólo dos cuadros de variables e indicadores, correspondientes a las dimensiones Ecológica-ambiental y Física estructural. El análisis completo tanto de variables como indicadores de todas las dimensiones no se presenta en esta oportunidad. No obstante se debe mencionar que el análisis de todas las dimensiones fue exhaustivo por quien escribe este artículo durante la gestión 016, bajo el amparo del Instituto de Investigaciones de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Simón, y tuvo como resultado un análisis valorativo y comparativo de cada una de las variables e indicadores por cada Dimensión, computando 10 valoraciones en total. Dimensión/Factor Ecológica-Ambiental No Variables Niveles de Vulnerabilidad Incidencia de Amenazas Calidad ambiental Calidad de los suelos y cobertura Impacto de la urbanización Factores amenazantes y vulnerables internos Factores amenazantes externos Gráfico N 16 Cuadro valorativo de la Dimensión Ecológica-Ambiental Elaboración propia Dimensión/Factor Física-Estructural No Variables Niveles de Vulnerabilidad Incidencia de Amenazas Grado de exposición a factores de amenaza Nivel de resistencia-homeostasis Nivel de resistencia-resiliencia Nivel de Susceptibilidad Factores de Ubicación Gráfico N 17 Cuadro valorativo de la Dimensión Física-Estructural Elaboración propia No. Indicadores VALORACIÓN TAMAÑO Valoración 0 a 10 POSICIÓN Valoración -10 a 1 1 Velocidad de deterioro ambiental 7, 7, -7, Calidad del aire 7,5 7,5-7,5 Calidad del agua (para consumo humano, riego y otros.) 7, 7, -7, 1 Presencia y nivel de contaminación superficial o subterránea de los suelos 8,5 8,5-8,5 Presencia de pendientes pronunciadas susceptibles a desmoronamientos 6,5 6,5-6,5 Suelos susceptibles a inundaciones y anegamientos Factores y cargas de deterioro ambiental del aire y agua por urbanización (barrio de estudio, emisión de gases tóxicos, humo, emisiones de viviendas, etc.) Cargas urbanas nocivas sobre los suelos por evacuación con impacto sobre la propia urbanización (corrientes subterráneas de fosas sépticas, etc.) Carga urbana sobre la estabilidad de los suelos en zonas de riesgo de la comunidad (sobre pendientes pronunciadas que alteren la estabilidad etc.) Presencia de campos electromagnéticos elevados con posibilidad de afectación (torres de alta tensión, transformadores cercanos, etc.) Presencia de botaderos de basura, depósitos de materiales tóxicos, radiactivos, o materiales explosivos Nivel de consumo de los recursos naturales del entorno inmediato por efecto de urbanización y uso de la vivienda Recurrencia de fenómenos climáticos severos o que involucren riesgo (lluvias torrenciales, huracanes, etc) Recurrencia o probabilidad de fenómenos geológicos en zonas cercanas de riesgo (zonas sísmicas, terremotos, derrumbes, etc.) Cercanía riesgosa a actividades antropogénicas (fuera de la comunidad de estudio) Fábricas con emisiones y desechos nocivos, aeropuertos, curtiembres, botaderos de basura, etc. 5,67 5,67-5,67 6,9 6,9-6,9 En ello, el siguiente cuadro representa una síntesis de resultados de valoración de Dimensiones, Variables e Indicadores, en las connotaciones de valoración, tamaño y posición en el esquema espacio-tiempo, puntos que por razones de espacio se desarrollarán de manera sucinta en el apartado de conclusiones. PROMEDIO No. Indicadores VALORACIÓN TAMAÑO Valoración 0 a 10 POSICIÓN Valoración -10 a 1 1 Cercanía de elementos vulnerables a focos de toxicidad y contaminación atmosférica Situación de elementos vulnerables con rel. a causes hídricos de riesgo, inundación y/o anegamiento Situación de elementos vulnerables con relación a pendientes pronunciadas y suelos inestables Calidad constructiva de las viviendas 6,75 6,75-6,75 Calidad y estado de la infraestructura básica (estado de calles, pendientes adecuadas, estado de postes eléctricos, etc.) Calidad y estado de infraestructura específica para resistir y hacer frente a las amenazas y fenómenos que puedan presentarse. 8, 8, -8, 1 Disponibilidad de equipo y maquinaria para procesos de "rehabilitación" de las condiciones básicas Disponibilidad de equipo, maquinaria, mano de obra y material (insumos) para procesos de "reconstrucción" básica 6, 6, -6, Disponibilidad de insumos y recursos humanos para el restablecimiento de las condiciones sociales, psicológicas y familiares de la comunidad 9,5 9,5-9,5 1 Cambios naturales en la estructura de los suelos en pendiente, en los cursos de agua, desmoronamientos paulatinos de suelo que pueden tener efectos en cadena, etc Intervenciones antrópicas en la comunidad que conlleven riesgo (movimiento de tierras, construcciones irresponsables, etc.) Posibilidad de nueva urbanización, avasallamiento o construcciones en zonas consabidas de riesgo 7, 7, -7, 1 Ubicación física de viviendas con relación a infraestructura básica y de socorro Ubicación física de la infraestructura básica y de socorro con relación a factores de amenaza Situación de la urbanización (comunidad) con relación a vías de escape e interconexiones de ayuda en casos de desastre. 7, 7, -7, PROMEDIO 7,54 7,54-7,54 DIMENSIÓN VALORACIÓN TAMAÑO Valoración Factor gráfico de POSICIÓN Valoración 0 a 10 reducción (0,15) -10 a 1 Ecológica-Ambiental 6,9 6,9 0,945-6,9 Física-Estructural 7,54 7,54 1,11-7,54 Económica 4,7 4,7 0,7095-4,7 Técnica 5,89 5,89 0,885-5,89 Político-Institucional 4,98 4,98 0,747-4,98 Educativa 7,75 7,75 1,165-7,75 Ideológica-Cultural 7, 7, 1,0845-7, Social-Organizativa 5,7 5,7 0,8595-5,7

15 Gráfico N 18 Cuadro síntesis de valoración de variables e indicadores Elaboración propia Empero, Cómo se representa la caracterización de la V.G. a través del examen gráfico-analítico? Gráfico N 19 En este corte transversal, en el esquema espacio-tiempo se puede observar la configuración de la telaraña en la que parece que, además de todas las dimensiones, están también interconectados los propios ejes en los puntos de encuentro, como parece expresar el punto celeste. Sin embargo después de los resultados obtenidos en la etapa de valoración esta imagen resulta ilusoria, pues debido al desplazamiento de cada dimensión, producto de su valoración, sabemos que las dimensiones (o factores) no se encuentran en el mismo plano. El corte longitudinal desnuda esa situación: Cada dimensión posee una ubicación en razón a su valoración (en sentido negativo); cuanto mayor es la vulnerabilidad, más relegada es su ubicación, en proporción a las magras o inexistentes acciones en reducción de la vulnerabilidad. Por otra parte, la valoración del tamaño también nos indica que cuanto más grandes son, mayor carga de vulnerabilidad representan. (Cotejar con cuadro síntesis de valoración ) Gráfico N 0

16 La gráfica en perspectiva nos muestra las diferentes ubicaciones de las dimensiones a partir de un corte transversal en la línea del tiempo. En ello, al igual que en el gráfico anterior, también se puede observar que los ejes de interconexión entre factores no llegan a conectarse, lo que confirma que la telaraña de la Vulnerabilidad Global en realidad no existe como tal. La conexión simplemente se produce entre factores y no entre ejes. Gráfico N 1 La perspectiva expresa con mayor claridad el desplazamiento de las dimensiones. Es importante entender que esta evaluación global nos indica, por una parte, que se deben hacer todos los esfuerzos por nivelar todas las dimensiones en un mismo plano, no obstante, se deben hacer también todos los esfuerzo posibles para que ese plano en conjunto sea nivelado a posiciones de menor vulnerabilidad; es decir, tendiente a 0 unidades. Gráfico N 10.1 Longitud La longitud entre dimensiones alude a la distancia existente entre cada una de ellas traducidas en un valor vectorial. Si nos remitimos al Corte longitudinal o a la Perspectiva 1, podremos observar que las distancias entre dimensiones no son las mismas y que su variación debe partir de la valoración de longitud, que será la variación vectorial final expresada en porcentaje cuando el ejercicio de la modelación tridimensional haya culminado. No debemos perder de vista que la diferencia gráfica entre factores que exhibe la telaraña es sólo gráfica, y que los valores de longitud entre factores en realidad corresponde a una relación medida en porcentaje en el espacio-tiempo. De todo ese análisis se pudo diagnosticar que las dimensiones Ecológica-Ambiental, Física-Estructural, Educativa e Ideológica-Cultural son las que presentan mayor vulnerabilidad. El tamaño que representan y su ubicación emplazan a todos los actores involucrados a interactuar en la reducción de las mismas. La práctica de este ejercicio analítico que propone el método sirvió para identificar en primera instancia a los distintos actores que intervienen en el problema tanto como las deficiencias en el rol que desempeñan; en ello será importante a futuro trabajar primero en la nivelación (tendiente a 0) de todos los indicadores, para de esta manera tratar de nivelar todas las variables y, por supuesto, todas las dimensiones en un mismo plano que tienda a la valoración 0. Tarea ardua tanto para las instituciones involucradas como para la sociedad, que deberá concentrarse en reducir el factor de longitud entre cada una de las dimensiones.

17 La valoración de la Vulnerabilidad Global a través del método diagnosticó también que el nivel de compromiso de cada dimensión en la solución del problema no es integral. Si bien las dimensiones Económica y Político-Institucional presentaron las menores valoraciones de vulnerabilidad intrínseca -lo que es positivo-, esta situación debió también proyectarse hacia otras dimensiones; esto quiere decir, acortar las distancias de longitud entre dimensiones. La relativa fortaleza que ostentan intrínsecamente estas dos dimensiones (en la medida de la evaluación realizada) no es suficiente en el esquema de la Vulnerabilidad Global pues su condición no ayuda en gran medida al restablecimiento de las dimensiones con mayor vulnerabilidad. 10. Resistencia Resultó importante también diagnosticar los niveles de resistencia entre conexiones. En forma paralela a lo que esboza el escenario de relaciones diferenciadas por longitud entre los distintos factores de la Vulnerabilidad Global (información gráfica y matemática), los resultados del análisis de indicadores también arrojaron elementos de valoración cualitativa que dieron cuenta sobre la resistencia de los ejes de relación. Esta información alude tanto a aspectos positivos como negativos que deben ser valorados para determinar también potencialidades o amenazas en las relaciones entre factores. Luego de un análisis juicioso, se pudo evidenciar diferencias cualitativas en el sistema de relaciones de conexión que se expresan en el siguiente gráfico: Dimensiones como la Educativa o Ideológica-Cultural muy poco se relacionan con las demás dimensiones o su relación es muy débil. Por otra parte, si bien las dimensiones Económica, Político-Institucional y la Técnica andan mejor relacionadas entre sí, no sucede lo mismo con otras dimensiones, debiendo ser esto motivo de reflexión y cambio en cuanto a las políticas y acciones de éstas dimensiones hacia otras en beneficio común. Gráfico N 10. Conexión Uno de los beneficios de la modelación tridimensional es que permite observar en espacio-tiempo la posibilidad o no de conexión entre los ejes que relacionan a los factores, es decir entre los ejes que en realidad debieran conformar la telaraña. Para medir esa situación se debe seguir el mismo camino metodológico que el de la obtención del valor vectorial de longitud. Sin embargo esta tarea es realmente ardua desde la metodología gráfica-matemática que el método propone, debido a la gran cantidad de puntos que debieran medirse. Empero su ejercicio con propósitos específicos entre factores también específicos resulta muy importante para aquellos fines de proxies o seguimiento que advierte Omar Darío Cardona (007). Medir la separación entre los ejes de relación con fines analíticos permitiría conocer sobre los esfuerzos conjuntos que todos los factores realizan con el propósito de alcanzar la conexión de la telaraña; en síntesis, menor Vulnerabilidad Global o mayor resistencia Global (Bolívar, 015). En el análisis se vio que el trabajar en la reducción de la vulnerabilidad en las dimensiones Física- Estructural, Educativa e Ideológica-Cultural sería un equivalente a estrechar los vínculos de longitud entre dimensiones, por una parte, pero principalmente estrechar los espacios existentes entre ejes de conexión; en otras palabras, generar la posibilidad de conformación de una telaraña robusta de la

18 Vulnerabilidad Global. Remitiéndonos al esquema espacio-tiempo vemos que si se bajan los niveles de vulnerabilidad en las dimensiones Física-Estructural y Educativa, es decir, si se reducen sus tamaños y si se nivelan sus ubicaciones tendiendo a 0, el eje de interconexión entre estas dos dimensiones también se acercará a 0, logrando con esto llegar a juntarse el eje de relación con otros ejes que interconectan otras dimensiones; las dimensiones Ecológica-Ambiental y Política-Institucional, a manera de ejemplo. De esa manera, el método multi-variante promueve gráfica, matemática y espacialmente revisar a nivel diagnóstico las políticas y acciones que se realizan (o no, por omisión) a favor de la reducción de la vulnerabilidad. Por otra parte, promueve también el análisis prospectivo de las posibles políticas y acciones que debieran realizarse para tratar de nivelar todos las dimensiones en un mismo plano que tienda a la valoración 0 en el esquema espacio-tiempo. 11 POSIBLES CAMINOS DINÁMICOS DE LA VULNERABILIDAD GLOBAL POR LOS QUE PODRÍA TRANSITAR LA V.G. EN ESQUILÁN. En anteriores investigaciones habíamos propuesto el concepto transformación cualitativa de la vulnerabilidad y la noción de la relación dinámica e interactuante entre amenazas y vulnerabilidades. Se vio que tanto ese concepto como esa relación se desarrollan dinámicamente en la dimensión espaciotiempo y que la vulnerabilidad (alimentada también por esa relación interactuante con la amenaza) podía transformarse cualitativamente en el tiempo y dirigirse hacia cuatro escenarios posibles: hacia un escenario ideal (donde tanto las vulnerabilidades como lo impactos de los fenómenos sean 0), hacia uno deseado (donde a pesar de la manifestación de los fenómenos la vulnerabilidad sea 0), hacia uno no deseado (donde tanto la vulnerabilidad como los fenómenos sean altos y severos), o hacia uno incorrecto (donde a sabiendas que la intensidad de los fenómenos son 0 o mínimos se deje crecer la vulnerabilidad a niveles extremos). Por una parte, las vulnerabilidades de cada dimensión podrían estar transformándose cualitativamente a través del tiempo, lo que confirma la necesidad de actualizar constantemente los valores de variables e indicadores. Por otra parte, en el esquema espacio-tiempo cada dimensión de la Vulnerabilidad Global podría estar derivando en caminos distintos; hacia escenarios incorrectos, dependiendo su cualidad (física, educativa, social, etc.) o hacia escenarios no deseados. En ese esquema, la telaraña de la Vulnerabilidad Global tendería a deformarse aún más y los esfuerzos por recomponer la misma serían mucho más arduos. De todo ello entonces es imperante considerar tres aspectos: (1) Algunas variables (condición intrínseca, amenazas al fin) podrán definir o agravar la vulnerabilidad por su debilitamiento intrínseco (de origen interno), () algunas variables (amenazas de origen externo) podrán simplemente alimentar o afectar la vulnerabilidad y () algunas variables (amenazas externas en efecto dinámico con las condiciones intrínsecas de cada vulnerabilidad) podrán retroalimentar la vulnerabilidad por efecto cíclico (caso la informalidad urbanística). De ello convenimos entonces que algunas Amenazas (o variables, en su caso) podrán no sólo afectar a una dimensión (o factor de la V.G.), sino a otros factores. Resulta importante, entonces, que la valoración prospectiva se realice individualmente por cada dimensión, esquematizando escenarios posibles a futuro que deriven de las acciones técnicas, sociales, políticas, educativas, etc. Los resultados de esa evaluación prospectiva permitiría el adelantamiento de posibles sucesos negativos y el posicionamiento hacia escenarios más deseados, para luego establecer mejores relaciones de interconexión entre las demás dimensiones. En el caso de Esquilán, los posibles caminos dinámicos sugieren que si no se trabaja en la reducción de la vulnerabilidad Educativa, a través de planes y programas educativos efectivos en Gestión de Riesgos, simulacros, mesas redondas entre padres de familia, profesores, autoridades y estudiantes, en la actualización de sistemas de prevención y otros, la deformación de la telaraña en el tiempo puede ser más riesgosa de lo que se evidencia en la actualidad. En paralelo, resultará importante también trabajar en mejorar las relaciones de la dimensión Educativa con la Dimensión Ideológica-Cultural, pues el cambio de percepción externa y de actitud pasiva con relación a los riesgos debe lograrse a través del relacionamiento con otras dimensiones.